Ante el dolor de huesos, especialmente en personas de mayor peso o edad, es normal preguntarse si es posible tener artrosis. Lo mejor en caso de duda es acudir al traumatólogo y que el especialista evalúe a cada paciente. Con todo, si quieres saber qué es la artrosis, sus síntomas y en qué consiste el tratamiento, te contamos las claves principales a continuación. En caso de que pienses que podrías tener artrosis en la rodilla, en la columna o en cualquier zona, este artículo te ayudará.
¿Qué es la artrosis?
La artrosis es una enfermedad de tipo degenerativo que afecta a las articulaciones del cuerpo humano, y también al cartílago. La dolencia se produce cuando se desgasta el cartílago que se encarga de proteger y amortiguar los extremos de los huesos.
Conforme el tejido cartilaginoso va desapareciendo, el paciente puede sentir dolor intenso, puede producirse una cierta deformación y en ciertos casos afecta a la movilidad.
El dolor y la rigidez en las articulaciones pueden llegar a ser lo suficientemente intensos como para dificultar las tareas diarias. También puede tener consecuencias psicológicas y vitales: como consecuencia del dolor e impedimento por artrosis, pueden aparecer depresión y trastornos del sueño.
Entre los tipos más habituales, podemos diferenciar la artrosis gleno humeral, la artrosis acromio clavicular, la artrosis patelofemoral y la artrosis de rodilla, principalmente.
Síntomas de la artrosis
Los pacientes pueden empezar a pensar en una posible artrosis, si sufren varios de estos síntomas:
- Dolor articular que no desaparece
- Crujidos al mover las articulaciones
- Rigidez
- Deformidad
- Dificultad para mover la articulación
Dependiendo de cada paciente, se pueden dar algunos o todos estos síntomas, y su frecuencia e intensidad empeoran con el paso del tiempo. En las primeras etapas de artrosis suele desaparecer el dolor cuando se está en reposo, pero con el empeoramiento de la dolencia es normal que se produzca dolor incluso estando en reposo.
En general, son más propensas a padecer artrosis son las que tienen las siguientes características:
- Los pacientes mayores de 55 años
- Personas con sobrepeso u obesidad
- Deportistas de alto impacto e intensidad
- Mujeres en edad de menopausia
- Personas con trabajos de carga física
Diagnóstico y tratamiento de la artrosis
Para prevenir la artrosis, conviene realizar ejercicio moderado, cuidar el peso y evitar sobrecargas.
Si el paciente cree que puede tener artrosis, en ese caso el diagnóstico se puede realizar con una exploración física inicial realizada por el especialista, la radiografía y en ciertos casos la resonancia magnética o ecografía como pruebas complementarias.
Una vez se diagnostica la artrosis, el especialista puede recomendar un tratamiento farmacológico y ejercicios de fisioterapia. Además, en ciertos casos puede ser necesaria una intervención quirúrgica, si lo indica el traumatólogo viendo el caso particular.
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La salud comienza con la prevención, pero si para ti ya es tarde, puedes consultarnos tus molestias o dolores articulares. ¿Crees que podrías padecer artrosis y quieres consultar tu caso con el doctor Paul Salinas Herrera? Deja tu mensaje y nos comunicaremos contigo lo antes posible.


